−25 % en ALTREVApara lectores de Altavia con el código

ALTAVIA25Ir a la tienda

Regiones

La Antártida reverdece, pero solo el 21,4 % de su vegetación está protegida

Con imágenes de satélite, los investigadores han cartografiado la vegetación del continente helado: musgos, líquenes y solo dos plantas con flor. La mayor parte queda fuera de las zonas protegidas.

Musgos sobre rocas en la Antártida
La vegetación antártica está formada sobre todo por musgos y líquenes. Foto: amanderson2 · CC BY 2.0 · Wikimedia Commons

La Antártida no es solo hielo. En sus costas y rocas libres de nieve vive una vegetación diminuta y valiosa: dos plantas con flor, unas 150 especies de musgos y unas 400 de líquenes. Un estudio publicado en Biological Conservation revela que solo el 21,4 % de esa vegetación está dentro de zonas protegidas.

Un mapa desde el espacio

El trabajo, liderado por la Universidad de Edimburgo con participación del CREAF (Cataluña), combinó imágenes de satélite de alta resolución con varios criterios: el riesgo de llegada de especies invasoras, lo irreemplazables que son las comunidades de plantas y su cercanía a las bases científicas.

«Amplias zonas de esta vegetación quedan fuera de la red de espacios protegidos existente», advierte la autora principal, Charlotte Walshaw.

92 zonas prioritarias

Los investigadores proponen proteger 92 localizaciones, unos 44 km² en total, sobre todo en la península de Fildes, el valle de Taylor y las colinas de Vestfold. La propuesta ya se ha presentado al Comité para la Protección del Medio Ambiente del Tratado Antártico.

Un continente que se vuelve verde

Esta vegetación no solo es rara: participa en los ciclos del carbono y del agua y da refugio a insectos y microorganismos. Y está cambiando deprisa. Un estudio de 2024 en Nature Geoscience calculó que la superficie con vegetación en la península Antártica pasó de menos de 1 km² en 1986 a casi 12 km² en 2021, casi 14 veces más, por el calentamiento.

Ese reverdecer no es una buena noticia: indica que el clima del continente está cambiando y abre la puerta a especies invasoras. Lo explicamos en los lugares que podrían cambiar radicalmente este siglo. Otra señal curiosa del deshielo son las algas que tiñen la nieve: la nieve roja.

Fuentes y referencias

Este contenido es original de la redacción y se basa en las fuentes citadas. ¿Has visto un error? Avísanos y lo corregiremos según nuestra política de correcciones.

Más en Noticias : Artículos relacionados