La muerte de 55 perezosos en Florida impulsa una ley para prohibir su importación en EE. UU.
Algunos llegaron ya muertos; otros murieron en un almacén sin calefacción. El escándalo de Sloth World Orlando ha llevado a dos congresistas a presentar la SLOTHS Act, que prohibiría importar perezosos salvo para ciencia y conservación.

El perezoso se ha convertido en un fenómeno de internet: vídeos, peluches y atracciones donde hacerse fotos con ellos. Pero detrás de esa moda hay un comercio que puede ser letal para estos animales. El último ejemplo ha llevado al Congreso de Estados Unidos una propuesta para prohibir su importación.
Qué pasó en Orlando
Sloth World, una atracción que iba a abrir en Orlando (Florida), nunca llegó a inaugurarse. Antes de hacerlo, al menos 55 perezosos murieron: algunos llegaron ya muertos o fallecieron poco después de ser entregados, y otros murieron en un almacén improvisado sin calefacción adecuada. Los 13 supervivientes, perezosos de dos dedos, fueron trasladados al Central Florida Zoo and Botanical Gardens.
La SLOTHS Act
En respuesta, los congresistas Maxwell Frost y Laurel Lee han presentado la SLOTHS Act (Stopping Legalized Organized Trafficking and Harm to Sloths Act). Su contenido principal:
- Prohibir la importación de perezosos a Estados Unidos.
- Excepciones: ejemplares muertos importados para investigación científica y traslados de perezosos ya en cautividad a zoológicos acreditados con programas de conservación.
- Sanciones para quien la incumpla.
«Los perezosos no necesitan que los cojamos, posemos con ellos o los llevemos a casa para apreciar lo extraordinarios que son», escribió Danielle Kessler, directora de IFAW en Estados Unidos, organización que apoya la ley y ayuda a costear el cuidado de los supervivientes.
Por qué los perezosos sufren tanto en cautividad
Los perezosos tienen un metabolismo muy lento y una temperatura corporal baja y variable: dependen del calor ambiental para digerir las hojas de las que se alimentan. Por eso son muy vulnerables al frío, al estrés del transporte y a una alimentación inadecuada. Muchos de los que se venden como mascotas o para atracciones proceden de capturas en la naturaleza.
Qué puedes hacer
Si viajas a Centroamérica o Sudamérica, evita las atracciones donde se toca o se fotografía a animales salvajes, y elige santuarios acreditados que no permitan el contacto. Proteger a una especie empieza por no alimentar su comercio.
Para entender cómo se mide el riesgo de extinción de cada especie, lee cómo funciona la Lista Roja de la UICN.
Fuentes y referencias
Este contenido es original de la redacción y se basa en las fuentes citadas. ¿Has visto un error? Avísanos y lo corregiremos según nuestra política de correcciones.








