Cuánta agua llevar en una ruta de montaña: cómo calcularla según la duración, el calor y el esfuerzo
Quedarse sin agua arruina una ruta; cargar el doble de lo necesario, también. Te damos una referencia práctica, cómo ajustarla a tu caso y cuándo puedes fiarte de las fuentes.
El agua es probablemente lo más pesado de tu mochila en una ruta de día, y también lo más importante. Llevar poca puede convertir una excursión en un mal trago; llevar demasiada te agota antes de tiempo. No hay una cifra universal, pero sí una forma sensata de calcularla.
La referencia básica
Para una persona adulta caminando a ritmo moderado con temperaturas templadas, una referencia orientativa muy extendida es:
Alrededor de medio litro de agua por cada hora de actividad.
Una ruta de cuatro horas supondría unos dos litros. A partir de ahí, ajusta.
Qué aumenta las necesidades
| Factor | Ajuste orientativo |
|---|---|
| Calor (más de 25 °C) o sol directo | Suma entre un 50 % y un 100 % |
| Mucho desnivel o ritmo alto | Suma |
| Altitud (aire seco, respiración rápida) | Suma |
| Viento seco | Suma |
| Sudoración abundante (cada persona es distinta) | Suma |
| Frío y ritmo suave | Puede bastar algo menos, pero no dejes de beber |
En días calurosos de verano no es raro necesitar un litro por hora o más. Las personas mayores, los niños y quienes tienen ciertas condiciones de salud son más vulnerables a la deshidratación y al golpe de calor.
Cómo beber
- Poco y a menudo: unos sorbos cada 15-20 minutos funcionan mejor que mucha agua de golpe.
- Empieza hidratado: bebe antes de salir.
- No esperes a tener sed, sobre todo en altitud o con frío, cuando la sensación de sed disminuye.
- Sales minerales: en rutas largas con calor y mucho sudor, añade sodio (bebidas isotónicas o comprimidos de sales). Beber solo grandes cantidades de agua durante muchas horas puede ser contraproducente.
Señales de alerta
Deshidratación: sed intensa, boca seca, orina escasa y oscura, dolor de cabeza, cansancio desproporcionado, mareo.
Golpe de calor (emergencia): confusión, piel muy caliente, náuseas, desmayo. Lleva a la persona a la sombra, enfríala con agua y llama al 112.
¿Puedo beber de fuentes y arroyos?
Depende. Una fuente señalizada como potable o un manantial controlado son fiables. El agua de arroyos y lagos, aunque parezca cristalina, puede contener:
- Bacterias y protozoos (como Giardia), a menudo procedentes del ganado o la fauna.
- Contaminación de actividades humanas río arriba.
Si vas a beber agua no tratada, potabilízala:
- Filtros: eliminan bacterias y protozoos; algunos también virus.
- Pastillas o gotas (cloro, dióxido de cloro): ligeras; necesitan un tiempo de espera.
- Hervir: el método más fiable; requiere hornillo y combustible.
- Purificadores UV: rápidos, necesitan agua clara y batería.
Planifica los puntos de agua
- Mira en el mapa o en la descripción de la ruta si hay fuentes fiables y en qué kilómetro.
- Pregunta en el refugio o en la oficina del parque si siguen manando: en verano muchas se secan.
- Si dependes de una fuente, lleva agua suficiente por si no hay.
Cómo llevarla
- Botellas o bidones: fáciles de controlar.
- Sistema de hidratación (bolsa con tubo): permite beber sin parar, pero cuesta saber cuánta queda.
- Reparte el peso: el agua, cerca de la espalda y centrada.
Si estás preparando tu primera salida, encontrarás el resto de la planificación en cómo preparar tu primera ruta de montaña. Y si vas a dormir fuera, el cálculo cambia: lo explicamos en qué llevar para pasar una noche en la montaña.
Fuentes y referencias
- Wilderness Medical Society – Guías clínicas
- Organización Mundial de la Salud – Agua potable
- U.S. CDC – Water treatment for backcountry
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