La arista oeste del Everest vuelve a frenar a la expedición rusa: segundo intento sin éxito
Tres alpinistas rusos intentan este otoño una de las rutas más difíciles y menos repetidas del Everest. Tras dos días de lucha por encima del Lho La, la tos, el cansancio y un terreno más duro de lo previsto les han obligado a bajar de nuevo al campo base.

Mientras la mayoría de las expediciones al Everest se concentran en primavera por la ruta normal, un pequeño equipo ruso ha elegido el otoño y una de sus líneas más exigentes: la arista oeste (West Ridge). Y la montaña les ha vuelto a cerrar el paso.
Quiénes son
La expedición la lidera Andrei Vasiliev, junto a Serguey Kondrashkin y Vitaly Shipilov. Empezaron siendo cuatro, pero Natalya Belyankina tuvo que abandonar por enfermedad. El grupo había descartado inicialmente la cascada de hielo del Khumbu y optó por acceder a la arista desde el Lho La, el collado que separa el Everest del Khumbutse en la frontera con el Tíbet.
Un segundo intento a contrarreloj
El 20 de octubre regresaron al Lho La, montaron la tienda en la amplia meseta que se abre al otro lado y fijaron más cuerda por encima. El plan para el miércoles era ambicioso: subir hasta 7.500 metros, pasar allí la noche, reconocer el terreno superior y volver a la meseta.
No lo consiguieron. Según ha contado ExplorersWeb, el terreno resultó más difícil de lo esperado: pendientes empinadas de nieve que esconden pasos de roca, lo que obliga a avanzar despacio. A eso se sumaron mochilas pesadas y una tos persistente. En el punto más alto que alcanzaron no había ningún lugar adecuado para vivaquear, así que tuvieron que retroceder hasta donde podían montar la tienda.
«Bajamos; estamos enfermos y necesitamos recuperarnos», resumió Vasiliev.
El tiempo, paradójicamente, acompañaba: sol, poco viento y frío.
Por qué la arista oeste es tan temida
La arista oeste es larga, expuesta al viento y técnicamente compleja en su parte alta, y se ha repetido muy pocas veces desde su primera ascensión en 1963. Exige moverse durante días por encima de los 7.000 metros, donde el cuerpo se deteriora sin remedio. Si quieres entender por qué, lo explicamos en qué le ocurre a tu cuerpo por encima de los 3.000 metros.
Qué viene ahora
El equipo ha regresado al campo base para recuperarse. Si lo intentan de nuevo dependerá de su salud y de la ventana meteorológica antes de que llegue el invierno, cuando la arista oeste recibirá otra visita: la del alemán Jost Kobusch, que prepara su cuarto intento invernal en solitario por la misma ruta.
Para el contexto general de la montaña, repasa las nuevas normas de Nepal para el Everest.
Fuentes y referencias
- ExplorersWeb – Everest West Ridge Thwarts Climbers a Second Time (22/10/2026)
- ExplorersWeb – Everest Climbers Return to West Ridge With One Member Less (19/10/2026)
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